Madrid, a 1 de septiembre de 2017. Una vez conocida la comparecencia de la Ministra de Defensa así como las intervenciones de distintos portavoces de los grupos en la citada Comisión hemos de trasladar, en primer lugar, nuestra satisfacción porque hechos como este sean del interés de la Comisión, pidiendo a sus miembros a que se dedique similar espacio a todo aquello que sea objeto de preocupación, interés o alarma de los militares o del resto de la ciudadanía.

 La inclusión de una efeméride como la tratada en la Comisión, no es un hecho aislado, teniéndose conocimiento que en muchas unidades se producen inclusiones en las “órdenes del día” de contenidos que pueden no ser acordes con lo que la normativa impone.

 Se tiene que tener presente que, una “orden del día” militar, como la que ha dado origen a esta comparecencia, es de uso interno y no público. Si se ha tenido conocimiento público de la misma probablemente ha sido porque alguien desde el interior ha tenido que “arriesgarse” para poder denunciar dicho hecho de alguna forma, pudiendo ser objeto de reproche disciplinario.

 El hecho de que durante mucho tiempo se haya estado realizando un acto fuera de la norma no exime de responsabilidad a quien lo ejecuta. Esta es una responsabilidad que se asume diariamente en las Fuerzas Armadas.

 Teníamos esperanza en que de esta comisión se hubiera conocido que es lo que “ha podido pasar” y, por supuesto, que se conocieran la depuración de las responsabilidades.

 Este hecho da idea del oscurantismo y la falta de transparencia que aún existen en las Fuerzas Armadas, así como de la existencia de actitudes y adoctrinamientos que, lejos de perseguirse y enmendarse, se ocultan en lo “interno” y en la protección oficial que se da a las mismas, poniendo graves dificultades para su denuncia y conocimiento públicos.

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